domingo, febrero 11, 2007

En el LXII aniversario de la liberación de Auschwitz

La puerta de Auschwitz I, con la leyenda: ‘El trabajo hace la libertad’.

El pasado 27 de enero, se conmemoraron 62 años desde que el Ejército Rojo entró al complejo de exterminio nazi de Auschwitz-Birkenau-Monowitz, con sus casi 40 subcampos, terminando así, la peor pesadilla en la Historia humana. Allí, entre 1.000.000 y 1.500.000 de personas, en su mayoría judíos, fueron asesinados como consecuencia de la ‘Solución Final al Problema Judío’ de la Alemania Nazi. Aunque las matanzas continuaron hasta que terminó la guerra en Europa, tres meses más tarde, se acordó que este día fuese el Día del Holocausto, de la Shoah —‘masacre’, en hebreo—, y se recordara, así, a los casi siete millones de judíos y cinco millones de otras minorías étnicas, víctimas del totalitarismo nazi.

Quise escribir algo al respecto el mismo 27 de enero, mas no hallé qué, al contrario de Mendigo, cuyo excelente post fue secuestrado por comentarios antisemitas infames e intolerables, lo que hace aún más necesario recordar la Shoah, en su justa medida y significado. Sin embargo, el texto que finalmente encontré fue éste:

‘En Polonia, no lejos de Cracovia, se levanta la ciudad de Oświęcim. Un amplio trecho de terreno conserva aún la estructura y el nombre del campo de concentración [en realidad, el término adecuado es de exterminio] alemán donde, hace cincuenta [60, hoy día], fueron exterminados los judíos: Auschwitz-Birkenau. Allí fueron enviados a las cámaras de gas mártires y héroes, niños y ancianos. Aunque otros muchos inocentes, polacos y de otras nacionalidades europeas —entre ellos San Maximilian Kolbe—, gitanos y homosexuales encontraron en aquel campo una muerte horrenda, Auschwitz, se ha erigido en el lugar simbólico de la Shoah, el genocidio del pueblo judío en Europa.

Pero se puede considerar también como el mayor símbolo de una barbarie y de un plan criminal que se difundió por toda Europa y multiplicó los gestos gratuitos de crueldad. Porque, como escribe Giuseppe Dossetti en su introducción a Le querce di Montesole: “Auschwitz no es un mero episodio aislado, aunque tremendo, ni tampoco un cierto periodo de la historia moderna, sino un punto decisivo, una nueva era en la que el progreso tecnológico, la planificación política, los sistemas burocráticos actuales y la desaparición total de los vínculos morales tradicionales se combinan para hacer de la destrucción humana de masas una posibilidad siempre presente”.

En junio de 1979, el Papa Juan Pablo II, en uno de sus primeros peregrinajes, se dirigió a Auschwitz para rendir homenaje a las víctimas de la Shoah, y para testimoniar que sólo recordando y cultivando la memoria podremos abrirnos a la conversión, al perdón y a la esperanza. Los monstruos del nacionalismo, el racismo, el fanatismo ideológico y religioso pueden fascinar todavía a nuevas generaciones si les privamos de memoria.

En la aurora del tercer milenio de la redención, también nosotros somos llamados a Auschwitz, cual estación dolorosa en el camino hacia el Sinaí y hacia Jerusalén. El camino del encuentro fraterno con Israel pasa necesariamente por Auschwitz. Y por él transcurren asimismo numerosas vías de encuentro entre hombres y mujeres de finales de este siglo. En Auschwitz se mantiene silencio, se reflexiona y se ora, de ahí mana el compromiso de construir juntos un mundo de paz.’

Tomado de: Carlo Maria Cardenal Martini, SJ, ‘El camino del encuentro fraterno con Israel pasa por Auschwitz’, en Hacia Jerusalén, Barcelona, Herder, 2002. pp. 155-156.


3 comentarios:

Aeronauta dijo...

Muy impactante, gracias por tu visita y tu opinión en mi sitio.
Saludos

rasputinsky dijo...

de frid: Ululatus he querido ver hasta el final el video y hay quienes quieren negarlo. Esos hombres con esos rostros murieron no por el nazismmo sino por la ideología que lo engendró. Esa misma ideología ha engendrado el aborto. La ley de la mayoría se salta el dictado de la conciencia. Ellos tuvieron un rostro, pero no hay rostros para los bebés asesinados. Algunos ni pudieron desarrollar la cabeza. Dios perdone al hombre y nos perdone por no obrar con más eficacia. Hay que rezar y llorar.
Mi correo para los artículos en aragón liberal o en general es aragonliberal@gmail.com
Cuelgo el post de Mario Vargas Llosa pero sólo el encabezamiento para que entren así en tu blog y lean más cosas.
Federico.

frid.

Benjamín Araya dijo...

altamente impactante.
Después de ver esas imagenes prefiero guardar silencio.
fuerte.
jemba21.blogspot.com