martes, mayo 16, 2006

‘Deseo’ de Elfriede Jelinek

Tenía esto un poco abandonado, así que ahora he de agregar las citas que más me han llamado la atención de un libro, excelente todo, que hay que leer completo para entenderlo, apreciarlo y ser 'atacado' por él en lo más íntimo. Se trata de la novela Deseo de la ganadora del Nobel de Literatura 2004, Elfriede Jelinek (Austria, 1946), una escritora de prosa poética, poderosa y mucho muy polémica.

Espero que les gusten:
‘A menudo esas manchas, lo único que queda de lo que nos parece lo mejor, ya no salen.’

‘Toda imagen descansa mejor en la memoria que la vida misma.’

‘Nos merecemos todo lo que podemos soportar.’

‘Duele, y sin embargo es también lenguaje, tal como el animal lo entiende.’

‘A suelo inflamado queremos volver siempre, y arrancar nuestro papel de regalo, bajo el que hemos enmascarado y escondido como nuevo lo conocido de antiguo. Y nuestra estrella en declive no nos enseña nada.’

‘Pero qué más queremos. Recibimos nuestro salario en la bolsa de nuestro fracaso, es decir, seguro que queremos llegar a algo y seguro que queremos poder ser un poquito más, por lo menos sobre el papel. Y no puede faltar la sensación de que es culpa nuestra que estemos sentados en nuestra casa y sólo el teléfono sea nuestro invitado.’

‘Si podemos vivir bien, es como mucho en el recuerdo de un animal querido al que alimentábamos; o de una persona amada de la que nos hemos alimentado.’

‘Estos jóvenes usurpan el mundo y consumen sus productos, por los que viven y a la vez son consumidos. En primer lugar los pulmones. En torno a ellos viven activamente, aprenden y reposan. Sin que nunca los haya cubierto la sombra del dolor, neófitos, pueden dormir, y cuando despiertan bajan la vista hacia ellos mismos: ¡Hay ahí una, dos partes que se entienden!’

‘No, por el momento no hay repuestos. La tormenta que parte de nuestro dios, el sexo, nos hará correr a todos hacia nuestra perdición por el camino más corto. ¡Pero dejemos al hombre los sentidos, para que pueda meditar en calma sobre sí mismo! Nosotras, las mujeres, simplemente tenemos que arreglarnos mejor y escuchar después el silencio, que retumba a lo lejos, de sus inanimados aparatos, señores, aparatos que aún tiemblan bajo la suave tensión del certificado de garantía esperando que su plazo no expire. ¡En nosotras los hombres sólo piensan en último lugar!’

‘A todos nos gusta vivir para nosotros, y nos mantenemos a cubierto como nuestros propios y mansos animales. De vez en cuando, tomamos un trago vacilante de otro, que dice estar repleto de una dulce necesidad. ¡Pero cuando de verdad se necesita algo, no se consigue de él!’

2 comentarios:

Mar dijo...

Muchísimas gracias, me encantó.
Tengo que irlo a conseguir muy pronto.
Saludos y siempre es un gusto

Ululatus sapiens, S. I. dijo...

Marinita:

Hasta ahora me doy cuenta de que me equivoqué: puse 'Desgracia' en lugar de 'Deseo'. El primero es un libro del Nobel de Literatura 2003, J. M. Coetzee (muy bueno, más estructurado, pero menos poderoso: de él hablaré después); el segundo es el de la Jelinek.

Es, definitivamente, mi descubrimiento literario del 2005. Sugiero que primero leas 'Desgracia' de Coetzee, pues tienen un estilo similar en algunos aspectos y Jelinek opaca a Coetzee si se la lee primero. Ahora, para empezar con la Jelinek, creo que hay que leer 'La Pianista', novela enigmática, poderosa, agresiva (¡un apasionado insulto literario!) y más leíble. 'Deseo' es más poderosa, pero mucho más complicada.

¡Lean a Elfriede Jelinek! Es una experiencia verdadermente inquietante.