domingo, diciembre 17, 2006

Dios se ha llevado a mi primer hermano


Esta mañana, sin previo aviso y en tan sólo unos cuantos minutos, el Señor se llevó a mi hermano de comunidad, el padre Carlos Ignacio González Jiménez, SJ, (1937-2006) doctor en filosofía y teología, académico y profesor de la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, la Facultad de Estudios Teológicos de Lima, Perú y del Seminario Mayor de la Arquidiócesis de Guadalajara, México, autor y traductor de más de una treintena de libros y miembro muy estimado de la Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús.

Por favor, inclúyanle en sus oraciones.

G. G. Jolly

11 comentarios:

Jose Menchon dijo...

Mi mas sincero pesamen por vuestra perdida a ti y a tu comunidad.

Saludos

Ululatus sapiens, S. I. dijo...

Muchas gracias, José. Se agradece tu solidaridad y tus oraciones.

Cristian dijo...

Ya está celebrando eternamente junto al Señor el Banquete que no se acaba. Una oración por él también. Bendiciones.

Ululatus sapiens, S. I. dijo...

Gracias a ti también, Cristian.

¡Saludos!

Anónimo dijo...

My apenado y triste pero se que ha ido al cielo y desde el cielo ruega por mi Padre y amigo Carlos Igancio

Angel dijo...

Es verda que te haz ido pero se que desde el cielo intercedaras por mi. hasta la vista mi buen amigo Carlos ignacio

Danny boy dijo...

Acabo de enterarme de la muerte de mi amigo. Estoy de St Louis MO EE.UU., y han sido a Guadalajara a visitar al Padre González y su familia. Si alguien recibe este mensaje que puede llegar a danfahy@group360.com y desea ponerse en contacto con alguien.
Había sido un largo tiempo amigo de la familia a la Fahys y todos queremos enviar nuestro más sentido pésame. Les deseo a todos de su familia también. Dios los bendiga a todos. Sorry for the poor spanish translation.

Ana Elizabeth dijo...

El era mi tío, y además de ser una persona muy talentosa en su profesión, entregada en su vocación, era un excelente ser humano, siempre pensando en los demás, con la familia siempre cariñoso y preocupado de todos...lo recordamos con mucho cariño.

José dijo...

fue mi maestro del seminario, una gran capacidad intelectual, profundamente admirado y profundamente llorado. Que Dios te reciba en el cielo Padre Carlos por todo el bien que le hiciste a la humanidad

Anónimo dijo...

Profundamente entristecido por la noticia que llega a mi muy tarde, pues estando lejos de mi pais durante muchos años en mision, perdi contacto con el. Carlos Ignacio fue mi director espriritual y amigo por mas de un año, sobre todo un año muy dificil para mi, sobre todo al final de éste. Y es especialmente en ese tiempo, en el tiempo dificil de desolacion extrema, de gran incertidumbre, que su compañia, oracion, escucha, apoyo, consejo y hasta sus confidencias hicieron que levantase nuevamente la mirada, para poder seguir caminando en la esperanza y en la confianza de un Dios que me seguia amando. Y ese tiempo lo recordaré toda mi vida, como un tiempo de gracia y de riqueza espiritual, que me sirve tanto hoy, en la mision en la que me encuentro. Hoy que soy sacerdote puedo confirmar ese camino en el que Carlos Ignacio marchaba, un camino de esperanza, de amor y de entera confianza en Cristo, un camino de libertad hacia el cual me dirigio y guio. Gracias Carlos Ignacio, nunca supiste que fui ordenado sacerdote, pero hoy que estas contemplando al Dios que tanto amaste y eseñaste a amar, puedes saber que aquel joven al que ayudaste a levantarse; lo hace tambien, de una manera muy humilde, con aquellos y aquellas que vienen a mi en busca de una palabra, de una escucha, de una mirada fraterna. Desde el fondo de mi corazon, gracias Carlos Ignacio, e intercede por mi, por todos aquellos a los que un dia guiaste hacia la fuente del amor...hacia la libertad.

Mi amistad fraterna y mi oracion profunda y sincera a ti y a todos tus cohermanos de comunidad. Fraternalmente, Jorge.

Horacio Reyes dijo...

Un gran Hombre

Parece mentira, que tanto tiempo haya pasado y hasta hoy confirme su muerte, aquí estaba todo en Internet.

Lo conocí en Roma en 1985, pese a sus grandes ocupaciones siempre tuvo para ser un amigo y salir y caminar por las catacumbas y hablar de Dios.

Que Dios lo tenga en su gloria

Horacio Reyes