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domingo, julio 08, 2007

¡Feliz cumpleaños CXX, Marc!


“Hay un solo color en la vida, como en la paleta del artista,
que provee a la vida y al arte de sentido. Es el color del amor.”
Marc Chagall

Ayer, 7 de julio, se cumplieron 120 años del natalicio, en Vitiévsk, Bielorrusia de uno de los más grandes artistas plásticos del siglo XX: Marc Chagall (1887-1985).

Su nombre original era Yiddish: Moishe Shagall. En ruso, por otra parte, era Mark Zajárovich Shagalov. Su arte forma parte importantísima del legado vanguardista del siglo XX. Sin embargo, es la mística religiosa judeo-cristiana, el fidedigno retrato de la vida Yiddish de la Europa Oriental, su simbolismo y la belleza sublime de su estética, que, ante el ojo del espectador, torna indiferentes los estilos, ya cubismo, ya surrealismo...

Marc Chagall, además, fue un humanista testigo de un siglo entero. Cosmopolita y de vocación universal por nacimiento: judío ashquenazí, nacido en Bielorrusia, dentro del Imperio Ruso, y más tarde exiliado en Francia y los EE. UU. Vivió en carne propia el antisemitismo de la Rusia zarista y de la Alemania Nazi, así como la revolución de los bolcheviques y el fascismo de Vichy. Él, junto con su amada esposa Bella, fue uno de los grandes artistas que el “Schindler americano”, Varian Fry, ayudó a escapar del destino de los 6 millones de judíos asesinados en el Holocausto.

Mas, he de dejarme de palabras y dejar que sea su arte el que hable:


La Mariée, 1950.


Los tres acróbatas del circo, 1956.



Canción de una noche de verano, 1939.
G. G. Jolly