‘El bienestar de la apariencia’ por Benjamín González Buelta, SJ
Sobre los EE. EE. de San Ignacio de Loyola, 56.(1)
‘¡Ay de vosotros, los que ahora reís,
(1) ‘El primer punto es el proceso de los pecados, es a saber, traer a la memoria todos los pecados de la vida, mirando de año en año o de tiempo en tiempo; para lo cual aprovechan tres cosas’.
‘¡Ay de vosotros, los que ahora reís,
porque os lamentaréis y lloraréis!’ (Lc VI, 25)
‘¡Ay de aquellos
—que saborean el dulce del azúcar en platos refinados, pero no tienen paladar para la amargura del haitiano que corta la caña;
—que miran la belleza en las fachadas de los grandes edificios
pero no oyen en las piedras el grito de los obreros mal pagados;
—que pasean en carros de lujo por las nuevas avenidas,
pero no tienen memoria para las familias desalojadas como escombros;
—que exhiben ropa elegante en cuerpos bien cuidados
pero no se preocupan de las manos que cosechan el algodón;
porque dejan resbalar sobre la vida su mirada
de turistas y no contemplan
detrás de la fachada con ojos de profeta!
¡Ay de aquellos
—que sólo ven en el pobre una mano que mendiga
y no una dignidad indestructible que busca la justicia;
—que sólo ven en los numerosos niños marginados
una plaga y no una esperanza para todos que hay que cultivar;
—que sólo escuchan en los gritos de los pobres
caos y peligros y no oyen la protesta de Dios contra los fuertes;
—que sólo contemplan lo sano, bello y poderosos
y no esperan salvación de lo más bajo y humillado,
porque no podrán contemplar la salvación
que brota en el Jesús marginado desde abajo!’
—que saborean el dulce del azúcar en platos refinados, pero no tienen paladar para la amargura del haitiano que corta la caña;
—que miran la belleza en las fachadas de los grandes edificios
pero no oyen en las piedras el grito de los obreros mal pagados;
—que pasean en carros de lujo por las nuevas avenidas,
pero no tienen memoria para las familias desalojadas como escombros;
—que exhiben ropa elegante en cuerpos bien cuidados
pero no se preocupan de las manos que cosechan el algodón;
porque dejan resbalar sobre la vida su mirada
de turistas y no contemplan
detrás de la fachada con ojos de profeta!
¡Ay de aquellos
—que sólo ven en el pobre una mano que mendiga
y no una dignidad indestructible que busca la justicia;
—que sólo ven en los numerosos niños marginados
una plaga y no una esperanza para todos que hay que cultivar;
—que sólo escuchan en los gritos de los pobres
caos y peligros y no oyen la protesta de Dios contra los fuertes;
—que sólo contemplan lo sano, bello y poderosos
y no esperan salvación de lo más bajo y humillado,
porque no podrán contemplar la salvación
que brota en el Jesús marginado desde abajo!’
Benjamín González Buelta, SJ (1942-)
(1) ‘El primer punto es el proceso de los pecados, es a saber, traer a la memoria todos los pecados de la vida, mirando de año en año o de tiempo en tiempo; para lo cual aprovechan tres cosas’.

