miércoles, julio 01, 2009

¿20 razones para NO votar? (III)

Después de la primera y la segunda, he aquí mi tercera entrega, en contra de las 20 razones para no votar del periódico Machetearte.


11. Vida de privilegios: El sistema político está diseñado para ser una forma de vida con privilegios, lo de menos es el partido o qué puesto de gobierno sea.
No está diseñado específicamente para eso, pero sí es un problema muy serio... culpa de los ciudadanos, que, tal como dije en la primera parte de esta réplica, somos pésimos empleadores. A mi juicio, son dos los problemas de fondo y dos las soluciones: que los partidos políticos no sean económicamente autosustentables (que, hagan lo que hagan, tengan su presupuesto asegurado) y que los cargos públicos no sean rentables. En México, el oficio de político es lo mejor a lo que puede aspirarse en términos de dinero, mientras que en otros países es una profesión dura y mal pagada. En EE. UU., por ejemplo, el funcionario público con el mayor salario es el Presidente, que no gana ni de cerca lo que la media de los ejecutivos de las industrias privadas, por no hablar de los deportes o el entretenimiento... Partidos políticos que tienen que romperse la espalda para llenar su alcancía y funcionarios públicos a los que se les dificulta llegar a fin de mes, ¡como al resto de los ciudadanos!


12. Dependencia: Este sistema perverso de partidos políticos es fomentado por los Estados Unidos en todo el mundo para controlar a los gobiernos.
¡Caramba! ¡Cómo no lo había sospechado antes! Los villanos de fuera tienen la culpa, como siempre. ¿Por qué no mejor optar por un sistema más ‘noble’, menos dependiente, como el soviético? ¡Si Moscú nunca manipuló a nadie ni se inmiscuía en los asuntos internos de sus satélitos, digo de otros países! ¡Ups! Pero ya no existe la U. R. S. S. ¡¿Y ahora, quién podra defendernos?! ¡Caracas, por supuesto!
13. Sin representatividad: Los ganadores de las elecciones no representan al pueblo sino a sí mismos y a los dueños del capital; no tienen la responsabilidad de rendir cuentas al pueblo.
tienen esa responsabilidad, aunque, bueno, podemos aceptar que les importa un bledo. ¿Los dueños del capital? ¿Quiénes son, pregunto, los dueños del capital que mantiene los partidos y paga los salarios de los servidores públicos? Porque el dinero de los impuestos también cuenta como capital, ¿no? Es decir: a los ciudadanos, que tienen a su vez la responsabilidad de exigir cuentas, tampoco nos importa.
14. Corrupción e impunidad: El sistema político legaliza la corrupción, propicia complicidades y protege a los gobernantes.
Éste es el meollo del asunto, la causa principal de todos los desmanes que hay en México. Por más leyes que existan, si no hay estado de derecho, si no se cumplen, de nada sirven. El imperio de la impunidad es igual que la anarquía. Y nuevamente pateo la pelota hacia el campo de los ciudadanos, sin excusar a la clase política: ¿Quiénes tienen tan poca memoria histórica como para, por decir algo, seguir votando por un ‘nuevo PRI’ que postula como candidatos a líderes sindicales de la peor calaña, salidos de cloacas ochenteras (Schiaffino), o exgobernadores con fraudes y abusos de poder en su haber (Zapata, Del Mazo)? ¿Quiénes, tras indignarse y despotricar contra el nefasto sujeto implicado en el escándalo en turno (Bejarano, Marín, Montiel, Bours...), pasan al siguiente sin más? ¿Dónde están el voto de castigo, la multiplicación de ONGs, el cabildeo, el bombardeo en los medios, las ‘huelgas fiscales’ (aunque el pago de impuestos es otro problema...), la autoimplicación partidista? ¿Quiénes creen que con anular su voto van a hacer suficiente por cambiar las cosas? ¿Quiénes son los primeros en despreciar y violar la ley, aparcando en doble fila, comprando piratería, tirando basura, pintarrajeando paredes, dando mordidas? ¿Cuántos ciudadanos tienen las agallas y la entereza moral de dejarse pisotear y permanecer en la ‘mediocridad’ burocrática antes que ascender mediante lambisconerías, enriquecerse con malversaciones, especular con propiedades ajenas, descalificar mediante mentiras? ¿Cuántos trasladan sus quejas antipartidistas de la sobremesa al interior de los partidos, donde, con integridad personal y aguantando varazos, ayudan a transformar desde dentro las estructuras?
15. Instituto de fraude electoral (IFE): Grupo de sinvergüenzas que utilizan las elecciones como trampolín para seguir gozando los privilegios de la clase política; no representan a la ciudadanía sino a los intereses de los partidos, y no tienen credibilidad alguna.
Siendo una institución ciudadana, administrada por ciudadanos que, además de ser crucial para el nacimiento de la democracia en México, a lo largo del tiempo el IFE ha probado su efectividad y confiabilidad. ¿O qué acaso era mejor cuando los votos los contaba la Secretaría de Gobernación? Lo cual no quiere decir que no sea una institución perfectible, independiente de los partidos (que han tratado de acotarla en varias ocasiones, como en la última reforma electoral).

Un último comentario y una nota...

¿No es un contrasentido hacer esa distinción maniquea entre ‘ciudadanía’ y ‘clase política’, como si los políticos profesionales no fueran ciudadanos o que los ciudadanos, aún sin dedicarnos a la política de lleno, dejáramos de tener intereses políticos?

Hace falta rescatar el significado original, altruista, de la palabra ‘política’, como decía Hannah Arendt: el amor al mundo.

G. G. Jolly

Continuará...

¿20 razones para NO votar? (II)


En una primera parte, me propuse rebatir los 20 puntos del diario Machetearte, que ennumeran veinte razones para no ir a votar el próximo 5 de julio, en las elecciones intermedias de México. Continúo.
6. División y competencia: Los partidos políticos confrontan a los mexicanos, impiden la unidad y la cooperación.
Este enunciado me hace sospechar de las palabras ‘unidad’ y cooperación. Hablar de la ‘unidad’ de un país y de sus altos ideales es una receta para el aplauso, mas expresa algo que, en caso de que exista, es contrario a la idea de democracia. La existencia misma de partidos (políticos y de otro tipo) es expresión de las ideas y objetivos de distintos sectores de la población de un país. El bien común de esta población no se construye a base de grandes utopías, sino de los compromisos políticos reales entre partidos, lo cual garantiza precisamente que ninguna utopía atropelle los intereses concetros de cualesquiera facciones. La democracia presupone pluralidad. Pluralidad significa oposición. Y toda oposición causa confrontación. Y aquí es donde entra en juego la tolerancia, que obliga a respetar al contrario, pero que no impone ‘unidad’. Más bien, ‘unidad’ me suena al Líder y al Partido que encarnan la ‘voluntad nacional’ y ‘cooperación’ al sometimiento de los individuos a dicha ‘voluntad’.
7. El voto secreto es un voto de miedo: En una sociedad democrática nadie tiene por qué tener miedo de manifestar su opinión.
Nadie en este país tiene por qué ocultar sus preferencias electorales. Cualquier persona puede discutir libremente en cualquier lado, puede escribir cualquier cosa, puede colgar cualquier cartel en casi cualquier lado. Es más, ¡puede afiliarse a un partido político o a cualquier organización que desee! Y puede no hacerlo. Puede incluso mentir acerca de la orientación de su voto, y el mismo día de la elección, solo tras la cortinilla, marcar la opción que le venga en gana. Hoy día, coaccionar o comprar el voto es un delito. Se presta a ello quien así lo desea.
8. Individualismo: El sistema electoral no está diseñado para que la gente dialogue y resuelva los problemas del país.
Las campañas electorales son exactamente eso: un proceso de diálogo y de intercambio entre partidos políticos, facciones dentro de los partidos, organizaciones y sociedad civil. Para ello, la gente con intereses y ambiciones afines se organiza (lo que llamamos ‘partido’), participa en esa misma organización y contribuye a su programa; los partidos buscan el apoyo ciudadano (su colaboración directa, apoyo económico o el simple voto) y los ciudadanos se informan y eligen el partido que más represente sus intereses y valores y, tras votar, se aseguran de que esa relación de apoyo mutuo permanezca y madure.
9. Parásitos plurinominales: Tu voto repartirá el botín a candidatos plurinominales por los que nadie votó, que no representan a nadie, y que son los más parásitos y sinvergüenzas de la política.
Es cierto. Este sistema no ha hecho sino crear un nicho para la vieja casta de políticos ‘de carrera’, por los que nadie vota y que, por tanto, no tienen bases a quienes rendir cuentas. Sin embargo, hay que recordar que también garantiza que, por lo menos, la voz de los partidos minoritarios sea escuchada y enriquezca las discusiones y las tomas de decisiones (el caso de los partidos plurinominales en la República de Weimar es un buen ejemplo). Sin embargo, yo soy de la idea de hacer posible la reelección indefinida a los cargos legislativos (en distritos fijos), a cambio de la existencia del sistema plurinominal.
10. Inútil a la Patria: Este sistema político es el mismo que ha vendido el país, ha enriquecido a los grandes empresarios y ha dejado en la miseria a millones de mexicanos.
La ‘Patria’ no existe y en la democracia hay poco espacio para la metafísica, para concepciones místicas del ‘alma nacional’ y la ‘identidad profunda’. Y, por otro lado, las injusticias sociales tienen causas muchísimo más complejas y antiguas que ésa, una de las cuales (y principales) es el régimen surgido de la Revolución, que, ése sí, era la encarnación misma de los ‘valores nacionales’, que garantizaba la ‘unidad’ y cuyo aparato era la quintaesencia de la ‘cooperación’. Por supuesto, había una verdad oficial, una sola voluntad nacional, un solo techo bajo el que cabía todo y un solo administrador de esos altos ideales: el Presidente-Emperador...

G. G. Jolly

Continuará...

martes, junio 23, 2009

Una cruz y un crucificado; dos poetas

Cristo en la cruz

Antonio Saura, Crucifixión, 1959.

Cristo en la cruz. Los pies tocan la tierra.
Los tres maderos son de igual altura.
Cristo no está en el medio. Es el tercero.
La negra barba pende sobre el pecho.
El rostro no es el rostro de las láminas.
Es áspero y judío. No lo veo
y seguiré buscándolo hasta el día
último de mis pasos por la tierra.
El hombre quebrantado sufre y calla.
La corona de espinas lo lastima.
No lo alcanza la befa de la plebe
que ha visto su agonía tantas veces.
La suya o la de otro. Da lo mismo.
Cristo en la cruz. Desordenadamente
piensa en el reino que tal vez lo espera,
piensa en una mujer que no fue suya.
No le está dado ver la teología,
la indescifrable Trinidad, los gnósticos,
las catedrales, la navaja de Occam,
la púrpura, la mitra, la liturgia,
la conversión de Guthrum por la espada,
la inquisición, la sangre de los mártires,
las atroces Cruzadas, Juana de Arco,
el Vaticano que bendice ejércitos.
Sabe que no es un dios y que es un hombre
que muere con el día. No le importa.
Le importa el duro hierro con los clavos.
No es un romano. No es un griego. Gime.
Nos ha dejado espléndidas metáforas
y una doctrina del perdón que puede
anular el pasado. (Esa sentencia
la escribió un irlandés en una cárcel.)
El alma busca el fin, apresurada.
Ha oscurecido un poco. Ya se ha muerto.
Anda una mosca por la carne quieta.
¿De qué puede servirme que aquel hombre
haya sufrido, si yo sufro ahora?

Jorge Luis Borges (1899-1986)

Viernes Santo

Paul Gaugin, Cristo amarillo, 1889.

I

Clavado en el madero, Cristo calla.
Su cruz es burda e idéntica a las otras
donde cuelgan maltrechos dos ladrones.
La barba y el cabello por el polvo,
la sangre y los sudores se le enredan
sobre el pecho desnudo. Un estertor
de muerte lo recorre, mientras busca
con ansia entre la plebe la mirada
de aquellos que lo amaron. No hay ninguno.
La mañana es atroz y él está solo
con el hirviente hierro de los clavos
(casi no logro distinguir su rostro
ni sus ásperos rasgos de judío).
Fatigado se hunde en el desorden
de sus largos y múltiples recuerdos:
piensa en el Reino que clamó y lo espera,
en sus burdos y míseros discípulos
y en su doctrina del perdón que salva.
El suplicio es atroz y él desespera;
al dolor de los clavos y del tétanos
se agrega la tortura del pecado:
siente en su carne el peso de otra herida
inmemorial y vasta como el hombre
(que Borges nunca vio y nunca supo
cuando en Kioto dictaba su poema):
el odio de Caín, las arduas guerras,
las espadas de Roma, los sicarios,
el fardo de la Ley, los saduceos,
la traición del amigo aquella noche
del garrote, la cuerda y la agonía,
el Imperio Cristiano de Occidente,
el fasto y la lujuria del papado,
la conversión de indios por la espada,
el cadalso, la guerra, las mazmorras,
el suplicio de Hus, Borgia y su estirpe,
el anatema, el Index, las intrigas,
los campos alemanes de exterminio,
las bombas de Hiroshima y Nagasaki,
los Gulags, el Mercado, sordo y ciego,
los pecados que haré, los que ya he hecho…
Sabe que su suplicio es casi eterno,
que no hay consuelo alguno en ese instante.
Han dado ya las tres sobre la cima.
Su espíritu abatido busca al Padre
que entre sus sombras de fe lo aguarda.
Nadie se ha dado cuenta que ya ha muerto,
ni sabe los vínculos secretos
que en el cosmos su muerte habrá tejido.
El aire huele a sangre y a carroña.
¿Qué puedo yo decir, que no soy nada,
yo que gozo en mi vida sus dolores?
Sólo Dios pudo amarme de esa forma.

Marc Chagall, Crucifixión blanca, 1938.

II

Soy del hombre que cuelga en esta tarde
el clavo de su mano, la derecha;
soy la lanza, la punta que lo acecha,
en su carne el flagelo que más arde;
soy el madero y soy de aquel judío,
que muere con la tarde, su lamento,
sus llagas soy, su sed, su amargo aliento,
su purulenta sangre y su vacío;
soy la plebe que yede y con su salva
de befas lo contempla en esta hora
que es la sexta, la hora más amarga,
la terrible, la obscura, la que embarga.
Soy lo peor de su muerte ayer y ahora,
soy su sangre vertida que me salva.

Javier Sicilia (1956-)

lunes, junio 15, 2009

¿20 razones para NO votar? (I)



Justo en medio de una crisis económica que empeora día con día (sumándole el daño que provocó la alerta epidemiológica de influenza A), de parálisis y desprestigio del sistema político y una guerra (¿o cruzada?) contra las drogas que ya se ha cobrado once mil vidas, México celebrará elecciones federales y locales el día 5 de julio. Se pronostica que sea el abstencionismo el que tenga la última palabra. Los pocos que piensan acudir a votar, probablemente anulen su voto...

Teniendo en cuenta lo anterior, quisiera comentar un articulito que leí en un pasquín de 'izquierda consecuente' que me dieron en el metro (tren subterráneo), en cuya portada se leía: '¡Votar no es elegir!' y que al final ennumeraba 20 razones para no votar. Quisiera comentarlas una a una, con gran preocupación por la democracia mexicana y sin afán de disculpar los muchos fallos de su política cotidiana.
1. Un sistema electoral de derecha: Las elecciones no están basadas en la igualdad, sino en la ley del más fuerte y del que tiene más dinero. Es ideológicamente compatible con el capitalismo.
La democracia liberal no disntingue 'izquierdas' de 'derechas', precisamente porque es el único sistema que permite a ambas existir, expresarse e influir en la política, lo cual no es el caso de cualquier dictadura, de un color o de otro. Y no, la democracia liberal no se basa en la igualdad, sino en la libertad y la igualdad (ante la ley). Tampoco es cierto que se base en la 'ley del más fuerte', porque incluso en México se gobierna partiendo de un principio de mayoría que a la vez respeta los derechos de las minorías (en el debate político se escuchan todas las voces e incluso los representantes plurinominales dan voz a partidos políticos que, de otra forma, carecerían de voz). Por otro lado, mientras que liberalismo económico (que no capitalismo) y democracia liberal sí van de la mano; no puede existir en plenitud uno sin el otro. Son ideológicamente compatibles porque ambos otorgan primacía al individuo, no al Estado.
2. Todos los partidos funcionan igual: No importa quién se aproveche de tu boleta electoral, el molde ya está hecho para que todos se corrompan cuando llegan al poder. Las elecciones son puras ilusiones.
Y, si las elecciones son puras ilusiones, ¿habría que reemplazarlas con qué? Sí, el poder corrompe. Siempre lo ha hecho y siempre lo hará, mas ésa no es razón para dejar de ejercerlo. La corrupta partidocracia mexicana nos presenta la oportunidad a los ciudadanos de involucrarnos a fondo en la vida democrática, para que utilicemos los medios, las ONG’s, las calles, los tribunales, y los mismos partidos políticos (¡trabajando en ellos!) para presionar y acotar su poder! La acción moral y política individual es el lo único que puede cortar el círculo de la corrupción y la impunidad.
3. Este poder es un botín, no un servicio: El sistema electoral está diseñado para enriquecer a la clase política, generando ambiciones y corrupciones sin límite. Votar es elegir a quién te va a robar.
No, no está diseñado para eso. Está diseñado para que los ciudadanos, si así lo quieren, cambien las cosas para bien o para mal. Ahora que si los mexicanos creemos que con ir a las urnas y poner un tache las cosas se transformarán de la noche a la mañana... es porque somos idiotas. El simple hecho de admitir sin más esa realidad de que ‘Votar es elegir a quién te va a robar, sin que desencadene una acción del individuo que se dice indignado, es signo de que la democracia está muerta y no puede funcionar. A una empleada doméstica que nos roba o a un mecánico que nos ve la cara y cambia la transmisión en vez de sólo una bujía fundida o a un tendero que vende sus productos a precios exhorbitantes, uno los despide y busca esos servicios en otro lado. Los políticos son empleados nuestros. Y nos roban... y siguen robándonos... ¿De quién es la culpa de que continúe una situación así, del empleado que roba o del empleador que lo tolera?
4. Votar es callar: Las elecciones significan un cheque en blanco que entrega nuestra voluntad a un puñado de bribones para que decidan el destino del país.
De nuevo, ¿de quién es la culpa? ¿Del sirviente irresponsable o del dueño de la casa que le paga el sueldo, le deja la casa sola en las vacaciones, con la despensa llena, las llaves del coche y la clave de la caja fuerte? Nadie que tenga una cota de poder va a querer reducirla por sí mismo. Ése es trabajo de otros. El Congreso acota al Presidente, el Presidente al Congreso (con su veto), la Suprema Corte a ambos... La prensa los acota a todos ellos. El público que la consume, o le sigue la corriente, acota su poder... Bien lo dice Giovanni Sartori: ‘No es necesario buscar la democracia dentro de todas las organizaciones, sino en la relación entre organizaciones’.
5. Votas y te vas: No hay participación ciudadana. La democracia termina en el momento en que depositas tu voto, nunca más te tomarán en cuenta.
Otra vez, la culpa es del ciudadano. ¿Acaso sabemos a qué distrito pertenecemos, quién es nuestro asambleísta, diputado y senador? ¿Tenemos su teléfono pegado en el refrigerador con un imán, junto al de la policía, la Cruz Roja y la pizzería más cercana? ¿Nos enteramos de lo que hacen, lo que dicen, las leyes que votan? ¿Inundamos sus oficinas de cartas, pancartas, volantes, miles de firmas, llamadas nuestras y de nuestros vecinos? ¿Nos quejamos de su labor en su cara o sólo despotricamos en la sobremesa?

Empiezo a creer que no es que en México carezcamos de cultura política, sino que somos pésimos empleadores. Nos gusta pagar por el mal servicio y no hacer nada al respecto.

Continuará...

G. G. Jolly

domingo, junio 14, 2009

Junio de héroes

Quizá debería haber escrito una entrada más de un aniversario, como la de Händel, esta vez acerca del tambiém compositor Franz Joseph Haydn, que acaba de celebrar su segundo centenario luctuoso el 31 de mayo. Pero, a pesar de haber 'inventado' la sinfonía o los cuartetos de cuerdas, no es un compositor que me guste... Encuentro su música deslucida y, francamente, aburrida. No lo demerito; simplemente, no me agrada, por lo que no pienso andar buscando en YouTube videítos para hacer una selección y homenajearlo. Cual fan perdido del Hollywood clásico que soy, prefiero hacerlo, en cambio, con los dos héroes más emblemáticos del cine, que también cumplen años, de nacido uno y de muerto el otro. Me refiero al hombre que encarna el cine de aventuras, el australiano Errol Leslie Flynn (20 de junio de 1909 - 14 de octubre de 1959); y al hombre que por sí solo conquistó el Oeste y ganó la Guerra del Pacífico: Marion Mitchell Morrison (26 de mayo de 1907 - 11 de junio de 1979), conocido como John Wayne. Si tienen el canal TCM en su sistema de cable, pueden ver dos películas de cada uno los fines de semana de junio.

sábado, junio 06, 2009

El ‘Día de Días’, LXV aniversario

Dedicado a mi amigo Brian Guy, de la 246ª compañía de campo, Ingenieros Reales, Ejército Británico.
Playa ‘Sword’, Normandía, 6 de junio de 1944.

El 6 de junio de 1944 se llevó a cabo, sobre las aguas y los cielos del Canal de la Mancha y en las playas de Normandía, Francia, no sólo la invasión anfibia más grande de la historia (con 7,000 embarcaciones de todos los tamaños, 11,590 aviones y casi millón y medio de hombres), sino que se concretó, por fin, la ‘Gran Cruzada’ contra la Alemania Nazi y su legado.


Por ello, en este
‘Día de Días’, humildemente agacho la cabeza en reverencia, acongojado y con el pecho enchido de orgullo, ante los veteranos aún vivos y ante todos quienes tomaron parte en aquella empresa, muy especialmente los que rindieron sus vidas a las playas o los setos normandos.


A continuación, tres frases que resumen el espíritu de lo que quiero compartirles:
‘Soldados, marinos y aviadores de la Fuerza Expedicionaria Aliada:

Están a punto de emprender una Gran Cruzada, para la que nos hemos preparado por muchos meses. Los ojos del mundo están sobre ustedes. Las esperanzas y oraciones de todos los pueblos amantes de la libertad marchan junto a ustedes. Acompañados por nuestros valerosos aliados y hermanos en armas en otros frentes, ustedes han de provocar la destrucción de la maquinaria de guerra alemana, la eliminación de la tiranía nazi de Europa y la seguridad para nosotros mismos y para el mundo. Su tarea no será fácil. Su enemigo está bien entrenado, bien equipado y endurecido en muchas batallas. Peleará fieramente. […] ¡Pero la fortuna ha cambiado! ¡Ahora marchan juntos los hombres libres del mundo hacia la Victoria! Tengo plena confianza en su valor, devoción al deber y habilidad en combate. ¡No aceptaremos nada menos que la Victoria absoluta! ¡Buena suerte! Y encomendémonos a Dios todopoderoso, para que bendiga esta grande y noble empresa.’
Comandante Supremo, Fuerza Expedicionaria Aliada.
6 de junio de 1944.


‘Si alguna vez un Ejército hubo peleado por una causa justa, nosotros lo hicimos. No ambicionábamos el país de nadie; no deseábamos imponer ninguna forma de gobierno sobre ninguna nación. Nosotros peleamos por lo puro, lo decente, las cosas libres de la vida; por el derecho de vivir nuestras vidas a nuestra propia manera, y para que otros pudieran vivirla conforme a la suya; para adorar a Dios en la fe que deseemos; para ser libres en cuerpo y mente; y para que nuestros hijos y sus hijos sean libres.’


‘Nosotros, soldados polacos,
Por su libertad y la nuestra
Le hemos entregado nuestras almas a Dios
Nuestros cuerpos al suelo de Italia
Y nuestros corazones a Polonia.’
Memorial en el cementerio polaco de Monte Cassino, Italia.


¡Gracias a todos los 10 mil valientes de Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá, Francia y Polonia (y a las decenas de miles más que les siguieron), por haber dado su presente a cambio del futuro ajeno, nuestro presente!

G. G. Jolly

miércoles, mayo 27, 2009

Cuando no había Dios y el Hombre vivía por sí mismo

Flaubert dijo alguna vez que 'Cuando los dioses ya no existían y Cristo no había aparecido aún, hubo un momento único, desde Cicerón hasta Marco Aurelio, en que sólo estuvo el Hombre', frase que Marguerite Yourcenar recupera como fondo de su novela Las memorias de Adriano. Adriano, el emperador que era, a la vez, el Hombre sin Dios por antonomasia, de quien ya había incluido su canto al amante muerto, de la pluma de Pessoa. He aquí una selección que he hecho de fragmentos de la novela de Yourcenar, traducida por Julio Cortázar.

‘Los cínicos y los moralistas están de acuerdo en incluir las voluptuosidades del amor entre los goces llamados groseros, entre el placer de beber y el de comer, y a la vez, puesto que están seguros de que podemos pasarnos sin ellas, las declaran menos indispensables que aquellos goces. De un moralista espero cualquier cosa, pero me asombra que un cínico pueda engañarse así. Pongamos que unos y otros temen a sus demonios, ya sea porque luchan contra ellos o se abandonan, y que tratan de rebajar su placer buscando privarlo de su fuerza casi terrible ante la cual sucumben, y de su extraño misterio en el que se pierden. Creeré en esa asimilación del amor a los goces puramente físicos (suponiendo que existan como tales) el día en que haya visto a un gastrónomo llorar de deleite ante su plato favorito, como un amante sobre un hombro juvenil. De todos nuestros juegos, es el único que amenaza trastornar el alma, y el único donde el jugador se abandona por fuerza al delirio del cuerpo. No es indispensable que el bebedor abdique de su razón, pero el amante que conserva la suya no obedece del todo a su dios. La abstinencia o el exceso comprometen al hombre solo; pero salvo en el caso de Diógenes, cuyas limitaciones y cuya razonable aceptación de lo peor se advierten por sí mismas, todo movimiento sensual nos pone en presencia del Otro, nos implica en las exigencias y las servidumbres de la elección. No sé de nada donde el hombre se resuelva por razones más simples y más ineluctables, donde el objeto elegido sea pesado con más exactitud en su peso bruto de delicias, donde el buscador de verdades tenga mayor probabilidad de juzgar la criatura desnuda. Partiendo de un despojamiento que iguala el de la muerte, de una humildad que excede la de la derrota y la plegaria, me maravillo de ver restablecerse cada vez la complejidad de las negativas, las responsabilidades, los dones, las tristes confesiones, las frágiles mentiras, los apasionados compromisos entre mis placeres y los del Otro, tanto vínculos irrompibles y que sin embargo se desatan tan pronto. El juego misterioso que va del amor a un cuerpo al amor de una persona me ha parecido lo bastante bello como para consagrarle parte de mi vida. Las palabras engañan, puesto que la palabra placer abarca realidades contradictorias, comporta a la vez las nociones de tibieza, dulzura, intimidad de los cuerpos, y las de violencia, agonía y grito. La obscena frasecita de Posidonio sobre el frote de dos parcelas de carne —que te he visto copiar en tu cuaderno escolar como un niño aplicado— no define el fenómeno del amor, así como la cuerda rozada por el dedo no explica el milagro infinito de los sonidos. Esa frase no insulta a la voluptuosidad sino a la carne misma, ese instrumento de músculos, sangre y epidermis, esa nube roja cuyo relámpago es el alma.’

‘En qué difiere esencialmente el sufrimiento de la hierba segada del de los carneros degollados, y si nuestro horror ante las bestias asesinadas no se debe sobre todo a que nuestra sensibilidad pertenece al mismo reino.’

‘Nuestro gran error está en tratar de obtener de cada uno en particular las virtudes que ni posee, descuidando cultivar aquellas que posee.’

‘Cada hombre está eternamente obligado, en el curso de su breve vida, a elegir entre la esperanza infatigable y la prudente falta de esperanza, entre las delicias del caos y las de la estabilidad, entre el Titán y el Olímpico. A elegir entre ellas, o a acordarlas alguna vez entre sí.’

‘Ser dios, en resumidas cuentas, exige más virtudes que ser emperador.’

‘La pasión colmada posee su inocencia, casi tan frágil como las otras; el resto de la belleza humana pasaba a ser espectáculo, no era ya la presa que yo había perseguido como cazador.’

‘Los extremos de la virtud se asemejan a los del amor en que su mérito proviene precisamente de su rareza, de su condición de obra maestra única, de hermoso exceso.’

‘¿Qué es la voluptuosidad sino un momento de apasionada atención al cuerpo?’

‘La memoria de la mayoría de los hombres es un cementerio abandonado donde yacen los muertos que aquéllos han dejado de honrar y de querer. Todo dolor prolongado es un insulto a ese olvido.’

‘La seriedad algo pesada de Roma, su sentido de la continuidad y su gusto por lo concreto habían sido necesarios para transformar en realidad lo que en Grecia seguía siendo una admirable concepción del espíritu, un bello impulso del alma.’

‘Llegaba a la edad en que cada lugar hermoso nos recuerda otro aún más bello, donde cada delicia se carga con el recuerdo de delicias pasadas. Aceptaba entregarme a esa nostalgia que llamamos melancolía del deseo.’

‘En el caso de la mayoría de los seres, los contactos más ligeros y superficiales bastan para contentar nuestro deseo, y aun para hartarlo. Si insisten, multiplicándose en torno de una criatura única hasta envolverla por entero; si cada parcela de un cuerpo se llena para nosotros de tantas significaciones trastornadas como los rasgos de un rostro; si un solo ser, en vez de inspirarnos irritación, placer o hastío, nos hostiga como una música y nos atormenta como un problema; si pasa de la periferia de nuestro universo a su centro, llegando a sernos más indispensable que nuestro propio ser, entonces tiene lugar el asombroso prodigio en el que veo, más que un simple juego de la carne, una invasión de la carne por el espíritu.’

Marguerite Yourcenar

jueves, mayo 21, 2009

‘Ausencia de Dios’ de Mario Benedetti


Como todos saben, acaba de morir el escritor uruguayo Mario Benedetti, que, curiosamente, mencioné a propósito de Jaime Sabines en una entrada anterior, hablando sobre la docilidad y popularidad de la poesía de los dos. Igualmente, para no perder el tono del blog, incluyo este poema como homenaje al maestro Benedetti, recquiescat in pax.

‘Digamos que te alejas definitivamente
hacia el pozo de olvido que prefieres,
pero la mejor parte de tu espacio,
en realidad la única constante de tu espacio,
quedará para siempre en mí, doliente,
persuadida, frustrada, silenciosa,
quedará en mí tu corazón inerte y sustancial,
tu corazón de una promesa única
en mí que estoy enteramente solo
sobreviviéndote.

Después de ese dolor redondo y eficaz,
pacientemente agrio, de invencible ternura,
ya no importa que use tu insoportable ausencia
ni que me atreva a preguntar si cabes
como siempre en una palabra.

Lo cierto es que ahora ya no estás en mi noche
desgarradoramente idéntica a las otras
que repetí buscándote, rodeándote.
Hay solamente un eco irremediable
de mi voz como niño, esa que no sabía.

Ahora que miedo inútil, qué vergüenza
no tener oración para morder,
no tener fe para clavar las uñas,
no tener nada más que la noche,
saber que Dios se muere, se resbala,
que Dios retrocede con los brazos cerrados,
con los labios cerrados, con la niebla,
como un campanario atrozmente en ruinas
que desandara siglos de ceniza.

Es tarde. Sin embargo yo daría
todos los juramentos y las lluvias,
las paredes con insultos y mimos,
las ventanas de invierno, el mar a veces,
por no tener tu corazón en mí,
tu corazón inevitable y doloroso
en mí que estoy enteramente solo
sobreviviéndote.’

Mario Benedetti (1920-2009).

CCX aniversario luctuoso de Sir George Frederick Haendel

2009 es el año Händel, pues se conmemoran 250 años de la muerte del compositor alemán-nacionalizado británico, el 14 de abril de 1759.

Balthasar Denner, George Frideric Handel, c. 1749.

Sirva esta breve entrada como tributo a uno de mis compositores favoritos y, ciertamente, uno de los grandes de la historia de la música. Para ello, incluyo una selección subjetiva y personal de sus obras.
  • Video de la obertura del Festival para los fuegos artificiales reales, en su orquestación original para 24 oboes, 16 fagotes, 1 contrafagot, 9 trompetas, 9 cornos, 6 timbales y 6 tambores, dirigida por Robert King (con instrumentos de época).
  • Video del aria 'The trumpet shall sound' del oratorio El Mesías, la poderosa declaración de que la muerte ha sido vencida para siempre (1 Cor XV, 52-53), interpretada por el barítono Teddy Tahu Rhodes y la Orchestra of the Antipodes, bajo la batuta de Antony Walker.
  • Dos versiones en video del aria 'Presti ormai l'egizia terra' de la ópera Giulio Cesare in Egitto. Julio César canta mientras desembarca, triunfante, en Egipto. La primera es del contratenor Graham Pushee y la Orquesta de la Ópera Australiana bajo Richard Hickox. La segunda es de Jeffrey Gall, en la irreverente puesta en escena de Peter Sellars, donde Julio César no es sino el presidente de los Estados Unidos, realizando una visita de Estado a alguna dictadura del Medio Oriente. Dirigida por Craig Smith.
  • Video del aria 'Al lampo dell'armi' de la misma ópera, que muestra a Julio César, a punto de ser asesinado, jurando venganza. La canta el contratenor Andreas Scholl y lo dirige Lars Ulrik Mortensen con la orquesta Concerto Copenhagen.
  • Video del aria 'Pastorello d'un povero armento' de la ópera Rodelinda, regina de' longobardi, una de las arias operísticas más intensas y poderosas, cuya letra dice: 'Pastorello d'un povero armento / pur dorme contento / sotto l'ombra d'un faggio o d'alloro. / Io, un regno monarco fastoso, / non trovo riposo / sotto l'ombra di porpora e d'oro', o sea: 'El pastor de un pobre rebaño puede dormir contento a la sombra del haya y del laurel, mientras que yo, monarca de un fastuoso reino, no hayo descanso a la sombra de la púrpura y el oro'. La interpreta el tenor Kurt Streit, dirigido por William Christie, al frente de la Orchestra for the Age of Enlightenment.
G. G. Jolly

miércoles, mayo 06, 2009

‘Me encanta Dios’ de Jaime Sabines

En marzo de este año tuvimos un nuevo aniversario luctuoso: los diez años de Jaime Sabines, el chiapaneco que, si bien no fue el mejor de los poetas mexicanos ese título se lo reservo, sin aventurarme mucho, a Octavio Paz, sí, creo, el más popular. Quizá solamente junto al uruguayo Mario Benedetti, Sabines igual se lee en tertulias literarias de café, se publica en revistas académicas o de difusión, se lo recita en el metro o los camiones por unas monedas, lo imitan y plagian adolescentes, tanto poetas malditos como jóvenes Werthers... Es de los escasísimos poetas que garantizan que un maestro de literatura de mediano nivel pueda tener éxito en su clase y despertar interés entre sus preparatorianos.

Marc Chagall, Eva decepciona a Dios, 1960.

Entre los muchos de sus poemas que me gustan, reproduzco éste, que va bastante bien con este espacio, de corte tan poco secular.
‘Me encanta Dios. Es un viejo magnífico que no se toma en serio. A él le gusta jugar y juega, y a veces se le pasa la mano y nos rompe una pierna o nos aplasta definitivamente. Pero esto sucede porque es un poco cegatón y bastante torpe con las manos.

Nos ha enviado a algunos tipos excepcionales como Buda, o Cristo, o Mahoma, o mi tía Chofi, para que nos digan que nos portemos bien. Pero esto a él no le preocupa mucho: nos conoce. Sabe que el pez grande se traga al chico, que la lagartija grande se traga a la pequeña, que el hombre se traga al hombre. Y por eso inventó la muerte: para que la vida no tú ni yo la vida, sea para siempre.

Ahora los científicos salen con su teoría del Big Bang... Pero ¿qué importa si el universo se expande interminablemente o se contrae? Esto es asunto sólo para agencias de viajes.

A mí me encanta Dios. Ha puesto orden en las galaxias y distribuye bien el tránsito en el camino de las hormigas. Y es tan juguetón y travieso que el otro día descubrí que ha hecho ?frente al ataque de los antibióticos ¡bacterias mutantes!

Viejo sabio o niño explorador, cuando deja de jugar con sus soldaditos de plomo y de carne y hueso, hace campos de flores o pinta el cielo de manera increíble.

Mueve una mano y hace el mar, y mueve la otra y hace el bosque. Y cuando pasa por encima de nosotros, quedan las nubes, pedazos de su aliento.

Dicen que a veces se enfurece y hace terremotos, y manda tormentas, caudales de fuego, vientos desatados, aguas alevosas, castigos y desastres. Pero esto es mentira. Es la tierra que cambia y se agita y crece cuando Dios se aleja.

Dios siempre está de buen humor. Por eso es el preferido de mis padres, el escogido de mis hijos, el más cercano de mis hermanos, la mujer más amada, el perrito y la pulga, la piedra más antigua, el pétalo más tierno, el aroma más dulce, la noche insondable, el borboteo de luz, el manantial que soy.

A mí me gusta, a mí me encanta Dios. Que Dios bendiga a Dios.’

Jaime Sabines (1926-1999)

Maurice Jarre (1924-2009), in memoriam

El 29 de marzo pasado, falleció el compositor francés Maurice Jarre (1924-2009), padre del también compositor Jean Michel Jarre. Recordado por su trabajo en partituras para películas, y no nada más galardonadas con varios premios incluidos varios Óscares— y vivas en la memoria del gran público, sino también de gran valía musical —en un género infravalorado por los puristas y hasta por los villamelones—.

Desde las soberbias Lawrence de Arabia (1962), Dr. Zhivago (1965), A Passage to India (1984) de la mano del director David Lean— y sus grandes orquestas, hasta las novedosas partituras electrónicas, con sintetizadores: Fatal Attraction (1987) de Adriane Lyne y No Way Out (1987) de Roger Donaldson.

Finalmente, como pequeño tributo, incluyo aquí un pedazo de la que encuentro mejor entre sus composiciones: la banda sonora de la miniserie Jesus of Nazareth (1977) de Franco Zeffirelli. Además de que lleva y refuerza la historia a la perfección, respetando los colores, matices y la humilde grandeza de la mejor vida de Cristo jamás filmada, tiene una magnífica orquestación, riqueza melódica y curiosos ritmos 'mediorientales'. ¡Por el descanso del maestro Jarre!